
Leitura diária na versão Rayana Valera - Espanhol
Y DIJOME otra vez Jehová: Ve, ama una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel los cuales miran á dioses ajenos, y aman frascos de vino.
Compréla entonces para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de cebada
Y díjele: Tú estarás por mía muchos días: no fornicarás, ni tomáras otro varón ni tampoco yo vendré á ti.
Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, y sin príncipe, y sin sacrificio, y sin estatua, y sin ephod, y sin teraphim.
Después volverán los hijos de Israel, y buscarán á Jehová su Dios, y á David su rey y temerán á Jehová y á su bondad en el fin de los días.
OID palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová pleitea con los moradores de la tierra porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.
Perjurar, y mentir, y matar, y hurtar y adulterar prevalecieron, y sangres se tocaron con sangres.
Por lo cual, se enlutará la tierra, y extenuaráse todo morador de ella, con las bestias del campo, y las aves del cielo: y aun los peces de la mar fallecerán.
Ciertamente hombre no contienda ni reprenda á hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.
Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche y á tu madre talaré.
Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
Conforme á su grandeza así pecaron contra mí: trocaré su honra en afrenta.
Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma.
Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y pagaréle conforme á sus obras.
Y comerán, mas no se hartarán fornicarán, mas no se aumentarán: porque dejaron de atender á Jehová.
Fornicación, y vino, y mosto quitan el corazón.
Mi pueblo á su madero pregunta, y su palo le responde: porque espíritu de fornicaciones lo engañó, y fornicaron debajo de sus dioses.
Sobre las cabezas de los montes sacrificaron, é incensaron sobre los collados, debajo de encinas, y álamos, y olmos que tuviesen buena sombra: por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.
No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, y sobre vuestras nueras cuando adulteraren: porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican: por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.
Si fornicarés tú, Israel, á lo menos no peque Judá: y no entréis en Gilgal, ni subáis á Beth-aven ni juréis, Vive Jehová.
Porque como becerra cerrera se apartó Israel: ¿apacentarálos ahora Jehová como á carneros en anchura?
Ephraim es dado á ídolos déjalo.
Su bebida se corrompió fornicaron pertinazmente: sus príncipes amaron las dádivas, afrenta de ellos.
Atóla el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.
SACERDOTES, oid esto, y estad atentos, casa de Israel y casa del rey, escuchad: porque á vosotros es el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y red extendida sobre Tabor.
Y haciendo víctimas han bajado hasta el profundo: por tanto yo seré la corrección de todos ellos.
Yo conozco á Ephraim, é Israel no me es desconocido porque ahora, oh Ephraim, has fornicado, y se ha contaminado Israel.
No pondrán sus pensamientos en volverse á su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen á Jehová.
Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara: é Israel y Ephraim tropezarán en su pecado: tropezará también Judá con ellos.
Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando á Jehová, y no le hallarán apartóse de ellos.
Contra Jehová prevaricaron, porque hijos extraños han engendrado: ahora los devorará un mes con sus heredades.
Tocad bocina en Gabaa, trompreta en Ramá: sonad tambor en Beth-aven: tras ti, oh Benjamín.
Ephraim será asolado el día del castigo: en las tribus de Israel hice conocer verdad.
Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones: derramaré sobre ellos como agua mi ira.
Ephraim es vejado, quebrantado en juicio, porque quiso andar en pos de mandamientos.
Yo pues seré como polilla á Ephraim, y como carcoma á la casa de Judá.
Y verá Ephraim su enfermedad, y Judá su llaga: irá entonces Ephraim al Assur, y enviará al rey Jareb mas él no os podrá sanar, ni os curará la llaga.
Porque yo seré como león á Ephraim, y como cachorro de león á la casa de Judá: yo, yo arrebataré, y andaré tomaré, y no habrá quien liberte.
Andaré, y tornaré á mi lugar hasta que conozcan su pecado, y busquen mi rostro. En su angustia madrugarán á mi.
VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará hirió, y nos vendará.
Darános vida después de dos días: al tercer día nos resucitará y viviremos delante de él.
Y conoceremos, y proseguiremos en conocer á Jehová: como el alba está aparejada su salida, y vendrá á nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana á la tierra.
¿Qué haré á ti, Ephraim? ¿Qué hare á ti, oh Judá? La piedad vuestra es como la nube de la mañana, y como el rocío que de madrugada viene.
Por esta causa corté con los profetas, con las palabras de mi boca los maté y tus juicios serán como luz que sale.
Porque misericordia quise, y no sacrificio y conocimiento de Dios más que holocaustos.
Mas ellos, cual Adam, traspasaron el pacto: allí prevaricaron contra mí.
Galaad, ciudad de obradores de iniquidad, ensuciada de sangre.
Y como ladrones que esperan á algún hombre, así junta de sacerdotes mancomunadamente mata en el camino: porque ponen en efecto la abominación.
En la casa de Israel he visto suciedad: allí fornicó Ephraim, se contaminó Israel:
También Judá puso en ti una planta, habiendo yo vuelto la cautividad de mi pueblo.