Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.Apocalipsis 1.3.
Yo empero he puesto mi rey Sobre Sión, monte de mi santidad. Salmo 2.6

Leitura diária na versão Rayana Valera - Español

1 Reys 9 Topo
1

Y COMO Salomón hubo acabado la obra de la casa de Jehová, y la casa real, y todo lo que Salomón quiso hacer,

2

Jehová apareció á Salomón la segunda vez, como le había aparecido en Gabaón.

3

Y díjole Jehová: Yo he oído tu oración y tu ruego, que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días.

4

Y si tú anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis derechos,

5

Yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé á David tu padre, diciendo: No faltará de ti varón en el trono de Israel.

6

Mas si obstinadamente os apartareis de mí vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis á dioses ajenos, y los adorareis

7

Yo cortaré á Israel de sobre la haz de la tierra que les he entregado y esta casa que he santificado á mi nombre, yo la echaré de delante de mí, é Israel será por proverbio y fábula á todos los pueblos

8

Y esta casa que estaba en estima, cualquiera que pasare por ella se pasmará, y silbará, y dirá: ¿Por qué ha hecho así Jehová á esta tierra, y á esta casa?

9

Y dirán: Por cuanto dejaron á Jehová su Dios, que había sacado á sus padres de tierra de Egipto, y echaron mano á dioses ajenos, y los adoraron, y los sirvieron: por eso ha traído Jehová sobre ellos todo aqueste mal.

10

Y aconteció al cabo de veinte años, en que Salomón había edificado las dos casas, la casa de Jehová y la casa real,

11

(Para las cuales Hiram rey de Tiro, había traído á Salomón madera de cedro y de haya, y cuanto oro él quiso), que el rey Salomón dió á Hiram veinte ciudades en tierra de Galilea.

12

Y salió Hiram de Tiro para ver las ciudades que Salomón le había dado, y no le contentaron.

13

Y dijo: ¿Qué ciudades son estas que me has dado, hermano? Y púsoles por nombre, la tierra de Cabul, hasta hoy.

14

Y había Hiram enviado al rey ciento y veinte talentos de oro.

15

Y esta es la razón del tributo que el rey Salomón impuso para edificar la casa de Jehová, y su casa, y á Millo, y el muro de Jerusalem, y á Hasor, y Megiddo, y Gezer.

16

Faraón el rey de Egipto había subido y tomado á Gezer, y quemádola, y había muerto los Cananeos que habitaban la ciudad, y dádola en don á su hija la mujer de Salomón.

17

Restauró pues Salomón á Gezer, y á la baja Beth-oron,

18

Y á Baalath, y á Tadmor en tierra del desierto

19

Asimismo todas las ciudades donde Salomón tenía municiones, y las ciudades de los carros, y las ciudades de la gente de á caballo, y todo lo que Salomón deseó edificar en Jerusalem, en el Líbano, y en toda la tierra de su señorío.

20

A todos los pueblos que quedaron de los Amorrheos, Hetheos, Pherezeos, Heveos, Jebuseos, que no fueron de los hijos de Israel

21

A sus hijos que quedaron en la tierra después de ellos, que los hijos de Israel no pudieron acabar, hizo Salomón que sirviesen con tributo hasta hoy.

22

Mas á ninguno de los hijos de Israel impuso Salomón servicio, sino que eran hombres de guerra, ó sus criados, ó sus príncipes, ó sus capitanes, ó comandantes de sus carros, ó su gente de á caballo.

23

Y los que Salomón había hecho jefes y prepósitos sobre las obras, eran quinientos y cincuenta, los cuales estaban sobre el pueblo que trabajaba en aquella obra.

24

Y subió la hija de Faraón de la ciudad de David á su casa que Salomón le había edificado: entonces edificó él á Millo.

25

Y ofrecía Salomón tres veces cada un año holocaustos y pacíficos sobre el altar que él edificó á Jehová, y quemaba perfumes sobre el que estaba delante de Jehová, después que la casa fué acabada.

26

Hizo también el rey Salomón navíos en Ezión-geber, que es junto á Elath en la ribera del mar Bermejo, en la tierra de Edom.

27

Y envió Hiram en ellos á sus siervos, marineros y diestros en la mar, con los siervos de Salomón:

28

Los cuales fueron á Ophir, y tomaron de allí oro, cuatrocientos y veinte talentos, y trajéronlo al rey Salomón.

Santiago 4.13-> Topo
13

Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos:

14

Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.

15

En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello.

16

Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.

17

El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.

Santiago 5 Topo
1

EA ya ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán.

2

Vuestras riquezas están podridas: vuestras ropas están comidas de polilla.

3

Vuestro oro y plata están corrompidos de orín y su orín os será testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habéis allegado tesoro para en los postreros días.

4

He aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros, clama y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.

5

Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos habéis cebado vuestros corazones como en el día de sacrificios.

6

Habéis condenado y muerto al justo y él no os resiste.

7

Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.

8

Tened también vosotros paciencia confirmad vuestros corazones: porque la venida del Señor se acerca.

9

Hermanos, no os quejéis unos contra otros, porque no seáis condenados he aquí, el juez está delante de la puerta.

10

Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor.

11

He aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso.

12

Mas sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento sino vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no porque no caigáis en condenación.

13

¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos.

14

¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

15

Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará y si estuviere en pecados, le serán perdonados.

16

Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.

17

Elías era hombre sujeto á semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra en tres años y seis meses.

18

Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.

19

Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere,

20

Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.